Confirmamos la visita mañana lunes a la exposición “Metamorfosis” en la Casa Encendida 15:30 h. en la cafetería.

Švankmajer considera que los objetos “poseen más vida que las personas” y habla de “despertarlos” a través de la animación.

Desde sus inicios, el cine ha mostrado la animación de objetos como un acto de magia. Dada la habilidad para los trucajes, Starewitch dio continuidad al trabajo de Segundo de Chomón cuando le sustituyó en la productora Pathé.
Otro gran pionero de la animación fotograma a fotograma es el actor y realizador estadounidense Charley Bowers, admirado por los surrealistas –y, por supuesto, por Švankmajer– por su imaginación y yuxtaposición de ideas y objetos de naturalezas distintas.
Los Quay comparten la visión de Švankmajer y de otros surrealistas hacia los objetos. En Byt (El apartamento), protagonizada por el escritor Ivan Kraus, todos los objetos y enseres de la casa se rebelan contra un ocupante que acepta estoicamente su mala suerte. Un filme cargado de humor negro que funciona como alegoría política.
Lo siniestro que resulta de dotar de vida a los objetos gracias a la animación también queda patente en Renaissance del cineasta polaco Walerian Borowczyk, una obra de referencia tanto para Švankmajer como para los hermanos Quay. Estos últimos llegaron a la animación stop-motion conNocturna Artificialia, su primer filme de marionetas, considerado por los autores un mero ejercicio, pero donde ya se advierten algunas de las claves y obsesiones que recorren su obra.
  • El hotel eléctrico, de Segundo de Chomón. Francia, 1905. 9’. Vídeo.
  • Le Mariage de Babylas, de L. Starewitch. Francia, 1921. 15’. 35 mm.
  • Byt (El apartamento), de J. Švankmajer. Checoslovaquia, 1968. 12’. 35 mm.
  • Renaissance, de Walerian Borowczyk. Francia, 1963. 9’. 35 mm.
  • Stille Nacht I: Dramolet, de los hermanos Quay. Reino Unido,1988. 1’. 35 mm.
  • Nocturna Artificialia, de los hermanos Quay. Reino Unido, 1979. 20’. 16 mm.
  • Picknick mit Weissmann (Picnic con Weissmann), de J. Švankmajer. Checoslovaquia, 1969. 13’. Vídeo.
  • Do sklepa (En el sótano), de J. Švankmajer. Checoslovaquia, 1982. 14’. 35 mm.

http://es.youtube.com/watch?v=pk5tPkqQoL0

Aun recuerdo lo emocionante que fue descubrir la obra de Kendridge hace ya algunos años, realmente nos cambio la concepción del dibujo… pero más increible aun fue descubrir sus stop motion, parece mentira como dibujo y animación se puedan unir de esta manera tan brillante para dar lugar a creaciones como esta en la que el artista explora las relaciones ocultas entre la textura del grafito sobre el papel para crear una historia que emerge sin guión. Sin duda todo un ejemplo de pasión por el dibujo.

Felix in Exile (Felix en el exilio)1994

El personaje Felix Teitelbaum aparece en toda una serie de obras, y es el alter ego “bueno” del “malo”, despiadado y explotador capitalista blanco Soho Eckstein. Aquí presenta a un personaje nuevo, una mujer africana, por lo que Felix cuenta con dos contrastes con los que compararse: el perpetrador del horror del apartheid, por una parte, y la víctima de ese horror con la que él está conectado física, visual y psíquicamente. La mujer, Nandi, aparece cuando Felix se mira en el espejo mientras se afeita en la habitación del hotel de su exilio. Ella se encuentra al otro lado de un telescopio. La figura femenina parece dibujando, y podemos imaginarnos cómo el artista que dibujó estas animaciones se sitúa entre las figuras.
A diferencia de la animación rápida asistida por ordenador, Kentridge realiza dibujos en papel con carbón y pastel, con los materiales más simples. A continuación los fotografía, borra algunas partes y añade otras, y fotografía la nueva versión. Cada fase es fotografiada y constituye el material empleado para la animación. Los dibujos se convierten en portadores de un palimpsesto, de las capas de la memoria que constituyen la tensa y dolorosa historia de Sudáfrica.
Felix in Exile se sitúa en un paisaje que, a su vez, conserva las huellas o recuerdos materiales de los actos violentos que dejaron esas cicatrices en el país. Las minas, los páramos, la tierra están heridos y permeados por la sangre de su gente. Las elecciones de Kentridge –dibujar en frágil papel, borrando y añadiendo, fotografiando y, luego, haciendo que las imágenes se muevan– son las de alguien que desea convertir los actos de memoria en gestos positivos, construyendo los cimientos, tal vez, de una nueva sociedad

http://www.doublemovement.org/es/artistas/ficha.php?obr=34&id=32&idi=57