Columna Infinita /00- 03

Columna Infinita  2000/03.

Un objeto pesado levita e invade el espacio vacío. Equilibra su posición por los requerimientos de la gravedad. Su eje invisible busca la vertical dónde las matemáticas han dictaminado. Se multiplica hacia el infinito.

Como columna sin fin, se pierde en las alturas y penetra en las profundidades de un pozo abismal.

Dibujo germinal columna infinita
Dibujo germinal con la solución conceptual

Grupo escultórico para el edificio de oficinas “El Pilar” sito en la Avda. de Burgos, 109. Madrid por encargo de Norquímica Ibérica, S.A.

Propiedad Actual: CASER Seguros.

La dirección de la empresa promotora cree necesario dedicar unos fondos para la realización de una escultura en bronce de la Virgen del Pilar, figurativa y de tamaño natural, que se situará en el lobby central del edificio de oficinas que construyen en Madrid, como homenaje a la misma. Fecha Encargo: 2000 – Fecha de terminación: 2003.

Memoria justificativa del Proyecto:

Recibido el encargo, mi primer paso fue recoger información de primera mano por lo que viajé a Zaragoza el día del Pilar, 12 de octubre de 2000, para tomar contacto con la tradición de la ofrenda floral a la Virgen del Pilar. Me puse en contacto con el arzobispado de Zaragoza y el sacerdote D. Roberto Ferrer me asesoró muy amablemente en todas las cuestiones relacionadas con el culto, la tradición y la leyenda de la aparición de la Virgen a Santiago y me recomendó la consulta de una bibliografía básica.

En esta visita tuvimos un encuentro casual con una monja conocida de D. Roberto que trabaja en una población marginal a dos kilómetros escasos de la Basílica del Pilar. De su conversación deduje la diferencia de sensibilidades entre la iglesia oficial: la que promueve la ofrenda floral con sus 300.000 personas magníficamente ataviadas de época y el coste que todo el desfile supone para cada familia, y la otra iglesia que atiende a la población pobre de las barriadas marginales, sin fondos ni ayudas institucionales para ejercer su labor pastoral.

Seguí trabajando por tanto en distintas soluciones, hasta que leyendo un libro que se titula “El Pilar es la Columna. Historia de una devoción” en el que se argumenta la tesis de que la verdadera reliquia es la columna y no la talla de la Virgen, encontré una segunda vía de acción. Lacarra Ducay, en un documentado artículo la describe como una talla de pequeño tamaño, 36 cm. de altura, realizada en madera policromada que sigue “el modelo gótico borgoñon relacionado con el estilo del escultor de Daroca Juan de la Huerta, cuya actividad está documentada en Borgoña, al servicio de Felipe el Bueno, duque de Borgoña.” –“Parece que Doña Blanca de Navarra mandó hacer a Juan de la Huerta la imagen de la Virgen del Pilar tras el incendio que sufrió la capilla en 1434/5 donde se veneraba la sagrada columna y donde sabemos que había un retablo que fue destruido por el fuego”.-

Tenía el argumento histórico por el cual la imagen no era tan importante como la columna. “El Pilar es la Columna” me pareció una buena noción clave para trabajar. Esto me permitió obtener argumentos para salir del discurso figurativo impuesto por el encargo que no acababa de comprender. Entre otras cosas porque el lobby de un gran edificio de oficinas no es un espacio sagrado y cualquier imagen sagrada estaría “fuera de lugar” al necesitar un contexto para ser entendida, para tener sentido.  El gran espacio del lobby convertiría en pura anécdota el montaje de la imagen-virgen y su relación con la historia  se disolvería en un ambiente ajeno y por supuesto poco propicio.

Descripción de la propuesta:

En las navidades de 2000, ya estaba trabajando con la idea de que la Fe era la clave que engrandecía la columna. Al fin y al cabo, una columna romana de mármol de 1.80 cm. de altura y 30 cm. de diámetro era transformada por medio de la Fe en un importante hito de peregrinación religiosa y fervor popular. Si la Fe ejercía una poderosa influencia en ese cambio, ¿cómo representar la Fe?, ¿cómo hacer visible lo invisible?

Las primeras ideas se desarrollaban en torno a una escalera que uniera el cielo con la tierra. Surgió la idea de convertirla en infinita por medio de dos espejos, uno en el techo y otro en el suelo. Realicé maquetas de estudio para determinar el tamaño de los espejos. Me gustaba la idea de intervenir en el edificio, hacerlo transparente. Una columna viene del cielo, es imaginaria, la imagen multiplicada del espejo, lo atraviesa, hay también una columna que es real visible, tangible y tocable y se vuelve a transformar otra vez en imaginaria por medio del espejo que como un pozo penetra en el abismo del suelo. La Fe cristiana se presenta también a través de un pequeña columna que se proyecta en el imaginario colectivo como sagrada. Lo infinito del artificio lo equiparo a la irracionalidad de la Fe. La parte finita es la imagen en la cual proyecto esa Fe, ya sea el Pilar o una imagen sagrada cualquiera.

Ya disponía de dos claves conceptuales claras: el artificio de creación del infinito y un objeto a definir que lo provocara.

Las características del lobby, un prisma recto de 21 m. de altura con lucernarios laterales, más los esquemas de circulación del propio vestíbulo me indujeron a obtener la forma y posición del objeto-columna, tres cintas adhesivas de color rojo fluorescente levemente desalineadas como un pseudo-arco se depositaron en un dibujo en perspectiva del lobby tal como yo lo intuía. La columna no debe tocar el techo ni el suelo, ha de “levitar” entre los espejos. Fabrico maquetas a escala del espacio del lobby. Dibujo y construyo distintos prototipos del objeto-columna con variaciones en medidas y ángulos. Los pruebo, hago fotografías, los modifico, construyo modelos más grandes, hasta que elijo el definitivo. Se presenta el proyecto a la dirección y … comprenden la idea, les gusta y se aprueba.

Doy por concluida la fase teórica del proyecto y comienzo la fase técnica del proyecto.

Se monta la escultura y empiezo la policromía de la misma “in situ”, con tres capas de imprimación más seis de veladuras de pintura acrílica Golden en colores Óxido Rojo, Naftol Rojo medio, claro, Amarillo Dyarilato y Naranja tostada de Quinocridona.

Se retiran los andamios. Se da por terminada en 2003 con la instalación del espejo inferior y la inauguración del edificio.

Columna Infinita es una columna construida a base de planchas de acero de 4 mm. de espesor en cuatro módulos unidos para lograr un pilar de 18 m. de altura, suspendido del techo entre dos espejos circulares de 3.60 m. de diámetro: uno colgado del techo y otro depositado en el suelo. El pilar está policromado “in situ” por el propio artista.

http://ecodiario.eleconomista.es/cultura/noticias/6152913/10/14/-El-pilar-es-la-columna.html