The waste city 3.0 / Espacios Públicos / Workshop: Espacios del Saber /09-10

R. Arnheim, afirmaba que el espacio no lo vemos, lo pensamos.

Para Coetzee, Calvino, Perec o Kawabata, la verdad es puro movimiento.
La experiencia de intentar atrapar la realidad siempre es múltiple, compleja, generosa y se expande hasta el infinito. Es un imposible llegar a conocerla plenamente pues al acercarnos la alteramos. Y al nombrar a las cosas seguimos relacionando, uniendo y fragmentando, en el lenguaje. A veces, sin embargo, demasiadas veces, la relación es una simple fantasmagoría conceptual “Es como querer cristalizar a las olas, …”,aunque… Hokusai lo hizo: ¡La maravillosa Ola de Hokusai! No querer detener el flujo de la realidad, sino comprender y comprendernos en él. Dejarnos arrastrar por el aluvión, trastocar el sentido, forjar una ilusión.
Cualquier intento de comunicar algo en cualquier lenguaje, siempre supondrá una pérdida y un olvido de su locus- lugar original, pero eso no puede hacernos abandonar, creemos en lo que hacemos y creemos saber adónde vamos, aunque sólo sea una ilusión. María Zambrano en “Por qué se escribe”, lo expreso claramente: “Lo escrito es igualmente un instrumento para esta ansia incontenible de comunicar, de “publicar” el secreto encontrado, y lo que tiene de belleza formal no puede restarle su primer sentido; el de producir un efecto, el hacer que alguien se entere de algo”.

Maquetación 1
Maquetaci—n 1